Google critica abiertamente la política de inmigración aprobada por el nuevo presidente de estados Unidos, de hecho en una carta escrita por Sundar Pichai, se revela detalladamente la preocupación sus los empleados.

Donald Trump se ha convertido en el protagonista de muchas controversias generadas a raíz de sus primeras decisiones como mandatario, de hecho el ámbito científico y tecnológico se encuentra en pie de guerra ante lo que catalogan como ideas anticuadas, las cuales llagan a afectar empresas tan fuertes como Google.

Google contra el muro de Trump

trump

Es bien sabido que las compañías multinacionales emplean equipos de distintas necesidades y razas, la relación de ideas, conocimientos e ingenios son precisamente lo que hace avanzar dichas empresas. Ejemplo de ellos es Google ya que gran parte de sus ejecutivos e ingenieros son de nacionalidades vetadas en la primera decisión en lo referente a temas migratorios firmados por Trump.

The Wall Street Journal analizó el correo electrónico enviado por Sundar Pichai,  líder de Google donde expresa su preocupación por la orden presidencial emitida que impide el ingreso de personas a Estados Unidos de 7 países con creencia religiosa mayoritariamente musulmana, debido a que son muchos los empleados con dichas nacionalidades que puedan presentar obstáculos para su convivencia y las de sus familias en el país.

Además de reiterar que el impacto de la orden pueda crear barreras en el propósito de traer talento a Estados Unidos y lo doloroso que le resulta ver el precio  personal con el que tienen que liderar sus colegas.

trump

Actualmente Google es una empresa que engloba talento sin importar el origen de su personal, su ambiente de trabajo se caracteriza por ser fraternal entre todos los empleados, con trabajo en equipo, sin ningún tipo de discriminación racial, lo que estimula la obtención de resultados positivos.

A causa del cierre fronterizo con las naciones afectadas, por lo menos 187 empleados de la empresa han tenido problemas de entrada, ya que los aeropuertos están aplicando el veto a los ciudadanos de dichos países. Las tarjetas verdes de Estados Unidos, que les permitía a los trabajadores vivir y trabajar en el país ya no les habilita su permanencia.

En conclusión, algo que se debe tomar en cuenta es que la tecnología no debería tener fronteras, tanto para aquellos que la usan como para quienes la crean. Ninguna persona merece ser juzgada por su nacionalidad, color de piel, gustos o religión que profese, pues está comprobado que la generalización sólo conduce a la injusticia.

¿Qué opinas al respecto?

No Hay Más Artículos